Tesoro,
Lo primero decirte que tus sentimientos son completamente normales. Los he vivido en mi propia carne cuando era adolescente hasta el punto de caer en la anorexia. Salí tan fuerte que en todo lo que puedo ayudar a otras personas con TCA aquí estoy. Creo que la vida le hizo tan fuerte que estoy aquí para eso, ayudar.
Ahora estoy en el bando contrario por así decirlo. Me diagnosticaron crohn y llevo una bolsa colgando en mi barriga ( yo lo llamo mi riñonera) que en lugar del sudor que a ti te acompleja, me salen unos ruidos que parece que están ensayando mis tripas para Semana Santa y todo el mundo me mira.
Pero me rio. No me importa, porque está bolsa me da la vida. Y he aprendido a quererme de todas las maneras posibles. Y eso es lo que debes hacer: buscar a alguien que te ayude a quererte, a darte cuenta de lo maravillosa que seguro que eres, y si te apetece buscar tu mejor versión, adelante. Tú mejor versión será esa que te haga FELIZ a ti, no a tu jefe o familiar, porque déjame decirte que nunca serás perfecta al gusto de todos.
Si los tobillos se hinchan, piernas en alto. Si sudas, pañuelitos y colonia.
Se que no es fácil, pero es buscar soluciones y no hundirse más en el problema:
Quiérete cariño, y busca ayuda para que te enseñen. Es un proceso largo pero vale la pena 😉