Madre mía, vaya líos que os montáis.
Yo he convivido durante 10 años con mi hijo y una pareja que no era su padre y nunca nos hemos planteado estas cosas.
En lo único que yo incidía mucho, es en que los gastos exclusivos del niño (ropa, actividades, caprichos, etc) eran responsabilidad mía.
Nunca me puso ningún problema. La compra la hacía al que le coincidiese en ese momento y mi hijo siempre estuvo bien atendido (dentro de las posibilidades de su padre y mías) y, como decía alguien por ahí arriba, al final no deja de ser un núcleo familiar en el que la convivencia es lo más importante.
Que todos estéis a gusto, porque, al fin y al cabo, tu pareja y tu hijo pasarán mucho tiempo juntos.