Pues ojalá nunca vuelvas a sentir lo que el te ha hecho sentir nena.
El amor verdadero empieza en uno mismo.
Tu misma dices que estás «temerosa» de presentarlo a la familia,por mucho que intentes autoconvencerte,no es el,tienes dudas y aunque no lo quieras ver,sabes que es así. Y eso lo transmites y los que te quieren lo ven.
Si tus primas han tenido la ¿suerte? de tener un buen compañero antes que tu,alégrate por ellas,pero que eso no te condicione.
Es mucho más bonita la soledad con amor propio que la mala compañía con engaños.
Ánimo!