Nosotros para poder hacer la boda un poco más tarde (también era verano) nos hicimos las fotos antes de la ceremonia. Nos vimos los dos solos con los fotógrafos justo antes de ir a la finca para casarnos y la verdad es que me encantó. Nos sirvió para llegar más tranquilos a la boda y fue precioso vernos vestidos con más intimidad en lugar de hacerlo de sopetón con todo el mundo delante. Y por tiempo también ayudó, ya que nada más terminar la ceremonia empezó el cocktail y ahí ya hicimos algunas fotos con la familia pero nada más, así los invitados no tuvieron que estar esperándonos para comer y no se nos hizo tarde.
Y encima las fotos quedaron increíbles, tengo varias del momento exacto en el que nos vimos por primera vez y son espectaculares.