Yo pasé mis primeras 12 semanas de embarazo como un auténtico infierno. Tenía náuseas 24/7, no dormía, tenía las ojeras negras y los ojos hundidos y mi agotamiento era bestial. A eso había que sumarle un problema ajeno al embarazo, provocado por un familiar.
Todo ello me provocó que tuviera ganas de llorar constantemente, un estado depresivo considerable y también me sentí arrepentida de haberme quedado embarazada.
Pero fue pasar de la semana 12 y cambiar todo, como por arte de magia. Ya es que no sentía ni que estuviera embarazada más que en la tripilla que me estaba empezando a crecer. (El problema familiar seguía, pero ya me sentí con fuerzas para sobrellevarlo).
Ve al médico que te mire lo de los pies, a alguien que te escuche.
Y de verdad, el primer trimestre es el peor con diferencia, pero pasa, te prometo que pasa.
Mucho ánimo, guapa, que en menos de lo que parece tienes a tu bebé en tus brazos y entonces nada de lo que queda atrás importa.
Un beso.