Diles a las claras que tienes cosas que hacer. Yo antes aguantaba a las visitas hasta que se quisieran ir, y ahora sin miedo ni vergüenza les digo que tengo que hacer cosas y que otro día seguimos. O si quiero ser un poco más sutil les pregunto si quieren otra bebida antes de irse y la gente ya entiende que el tiempo se está acabando.