No hace falta que le faltes al respeto para defenderte, pero sí tienes que poner límites, por ejemplo diciendo «los comentarios sobre mi cuerpo no son bienvenidos» o «no quiero volver a oír nada sobre mi peso». Y tampoco sería faltar el respeto contestar a lo que dice sobre ti: «el coche también se mueve cuando te subes/bajas tú, no es porque yo esté gorda», «ya sé que no me cabe ese vestido, hay tallas para los que no tenemos el cuerpo del maniquí».