Ponle tu apellido, más aún si es un apellido raro. Y de paso le evitas ser Gonzalo González, que le harán más de un chiste… Tu marido es un cromagnon. En el registro la que cuenta es tu firma.
Os quedan muchos años de ser padres por delante. ¿Cada vez que no estéis de acuerdo en algo relativo al niño y a la crianza va a manipularte retirándote la palabra para salirse con la suya?