Ay por Dios. ¿Pero qué haces gestionando el dinero de un hombre adulto de 30 años, como si fuera un adolescente? ¿Cuando tú tenías 30 años había alguien gestionando tu dinero, o te lo gestionabas tú solita? Deja a tu pobre hijo que lleve una vida adulta y normal, igual que has podido llevarla tú. Me ha dado mucha pena, el pobre.