Sin lugar a dudas, es la mejor experiencia de mi vida. Tuve a mi hija con 38 años, me separé del padre antes de nacer, o sea, como madre soltera.
No tenía un trabajo demasiado estable pero era entonces o nunca.
Un bebé trae cansancio, cambios en tu vida pero en mi caso, ha valido la pena, siempre.
A día de hoy tiene 11 años y relación con su padre pero el vinculo que tenemos las dos es maravilloso.
Nada en la vida se consigue sin esfuerzo.
Mi experiencia, aunque con momentos duros, es maravillosa.
No olvidaré la frase que me dijo la matrona en una de las visitas » ya no estaras nunca más sola». Pues eso …. valóralo pero si siempre has querido ser madre, adelante.