Si crees que puede empatizar contigo, ten una conversación con él y dile que te duele que te trate así. Si crees que eso no serviría de nada tienes que marcar límites (decir que se puede ahorrar ese comentario o que tú no te has metido con él y esperas que él no se meta contigo, por ejemplo) o poner distancia. Y sí, los límites son necesarios aunque te parezca borde pegarle un corte, porque sino acabas explotando. Ten paciencia, los límites nunca funcionan la primera vez que los pones, ni la tercera, ni la quinta, pero tienes que insistir. Y si vuelves a gritar y te dice que le estás faltando al respeto le dices que humillarte y meterse contigo también es una falta de respeto.