Estoy un poco cansada de leer que todos los médic@s son unos gordofóbicos cuando no están haciendo nada más y nada menos que su trabajo, que es deciros una verdad que no queréis ver y que maquillais con un «es que yo llevo una vida sana y no pasa nada por tener unas lorcitas hermosas mientras yo me quiera y todo esté bien» y es que la obesidad y el sobrepeso son enfermedades en sí mismas, con unas tasas de morbimortalidad e incapacidad tan increíbles que nadie sabe ni siquiera se imagina lo letal que puede ser. No esperes que ninguno te diga: «ay sí, sigamos adelante con tu planificación de embarazo y un IMC de 40 para que quizá te cueste la vida o la de tu bebé» y si te lo dicen, no te fíes. No es ser gordofóbico, es ser realista y hacer ver los riesgos para tu salud que ello conlleva.
Att: una médica ex-IMC 37 que ha dejado de ponerse excusas