Tú ahora estás al tanto y es bueno que tu hija confíe en ti para hablar de los problemas y situaciones que viva en el instituto. Es muy importante que sepa que no está sola y que tiene alguien con quien hablar y en quien confiar.
Si después de esa situación concreta tu hija no quieres que hables con el director, lo que puedes hacer es acordar con tu hija darle un margen al profesor, pero que si vuelve a suspenderle una prueba por no dejarle acabar o a penalizarle por su peso, que irás a hablarlo con el tutor/tutora.