Eso lo dice para ir de machito por la vida a tu costa, en plan: «Mira como la tengo a esta (a ti), besándome los pies».
No eres ninguna tonta, aquí el único tonto es él que ha perdido a una buena amiga con lo mucho que cuesta encontrarlas. Así que levanta el ánimo, chica, no será ni la primera ni la última vez que alguien que creías que era de una forma te demuestre que en realidad era de otra. Es así de triste.
La buena noticia es que si sigues fiel a ti misma, también encontrarás a personas que verdaderamente sí que merezcan la pena, mientras que estos seres terminan solos como no cambien el chip.
Que le den y a pasar página.