Me parece un poco peligroso tu argumento, más, diciendo que eres sanitaria. Existe la Ley de Autonomía del Paciente, y sí, la paciente tiene derecho a ser INFORMADA y a tomar sus propias DECISIONES. Por lo tanto, ante cualquier tipo de intervención en SU PROPIO CUERPO el profesional tiene que explicarle la necesidad de esa maniobra y las consecuencias reales de no hacerla.