Fui víctima de bullying hasta el punto de plantearme muy en serio el suicidio. 5 años después de abandonar el instituto una de las acosadoras me pidió perdón, me dijo que se había dado cuenta de lo mal que me trataron y que nadie se merece pasar por eso. Aunque agradecí las disculpas, y he hecho mucho trabajo personal desde entonces, sé que hay mucha gente que he visto en reuniones de exalumnos que se me han acercado como si nada y que aún me deben muchas disculpas. Así que, aunque haya pasado tiempo y se haya arrepentido e intentado reascir lo que hizo, esa persona siempre será, desde el punto de vista de la víctima, alguien que le hizo la vida imposible.