Tenemos grabado a fuego que «la sangre es la sangre» y familia está por encima por todo y no es así. Siempre es necesario poner límites y por muy prima tuya que sea, si no estás agusto y te trata mal, no tienes porqué mantener una relación, sin entrar en matices de su manera de ser. Y con respecto a tu madre, si no entiende tu postura, que se le va a hacer, tampoco puedes esperarlo a estas alturas si no lo hizo antes, eso o lo aceptas o lo cortas.