Yo no era especialmente fan de los gatos hasta que el mío se cruzó por mi camino. Estaba en la calle, una vecina le daba de comer y cuando se fue de vacaciones me pidió que le diera yo… Y me lo quedé. Es lo mejor que he hecho en mi vida. Son súper limpios (claro que hay un par de veces al año que echan más pelo por el cambio de temporada) pero no manchan nada son muy independientes y al mismo tiempo cariñosos. Yo creo que si tu situación económica es buena como para afrontar darle las vacunas pertinentes y comprarle su comida, etc, lo que vas a hacer te va a llenar el corazón.
Como contras no veo muchos, la responsabilidad que implica alimentarlo y darle cariño y, si tienes que irte de viaje, tener a alguien que le de comida.
Ojalá te lo quedes.