En mi gimnasio han puesto este año una clase de baile urbano que aunque estaba abierta a todas las edades era en principio para adolescentes. Pues ha pasado una cosa curiosa y es que no va ni una adolescente y todas tenemos de 35 para arriba (y más de una de 50 para arriba). Todas novatas bailando, ninguna lo hacía de antes. Y lo pasamos genial, mi clase favorita con diferencia. Los días que voy, si tengo un mal día en el trabajo pienso «bueno, pero hoy toca baile». No voy a ser bailarina profesional a estas alturas, pero ni falta que me hace. Así que ni caso a la gente amargada que quien es feliz bailando lo es a los 20,a los 32 y a los 60.