No voy a entrar en debates morales o culturales, simplemente diré que desde un punto de vista científico lo que hizo fue perjudicial para el bebé.
Un recién nacido necesita a su madre. Ha formado parte de su cuerpo durante nueve meses y tardará aún meses en tomar progresivamente consciencia de su individualidad, así que, especialmente en los primeros quince días, separarse de su madre durante tantas horas les hace sentir angustia, vulnerabilidad e incomprensión.
Aparte de eso, la conducta de la madre me parece extraña hasta el punto de plantearme que se deba a una depresión postparto como ya ha sugerido alguien por aquí.
Y a todo esto estoy suponiendo que al bebé se le está alimentando con biberón y no con pecho, porque si está tomando pecho la conducta pasa de ser extraña a ser de una imprudencia supina! Un recién nacido tiene que mamar cada pocas horas, despertándolo incluso para comer de noche si es necesario, o sufre un riesgo importante para su salud.
Sergi.