Eso es robar en tu trabajo. Empecé con 18 años a trabajar en comercio y la caja es sagrada. He pasado momentos muy duros en estos 22 años de profesión y jamás he tocado el fondo de caja. Actualmente trabajo con compañeras más jóvenes y con una situación compleja, y les he prestado dinero mío. Nunca jamás se plantean «coger prestado» de caja.