Hola, como chico, empatizo con tu novio. Entre semana me levanto a las 6:00, no suelo llegar a casa antes de las 19:00 y la noche se reduce a hacer las tareas pendientes, cenar, hablar un rato y dormir. Cuando llegan los viernes, arrastro tal deuda de sueño que al llegar la noche no soy persona. Por otro lado, tengo una mala relación con los domingos por la tarde / noche, me perturba el aliento del lunes en la nuca. Por lo tanto, las opciones para disfrutar del sexo con mi novia se reducen al sábado por la mañana, el sábado por la noche o el domingo por la mañana. Normalmente, suelen ser las últimas dos opciones. Para mi, follar una vez a la semana es suficiente, mis energías y mi libido no permiten más. Sé que mi chica querría más, pero no llego (salvo que esté de vacaciones, que ahí gano margen de acción). Eso sí, cada vez que lo hacemos, invertimos todo el tiempo que es necesario, que normalmente suele ser una hora larga (40-50 minutos de preliminares y 15-20 minutos de cópula). En mi caso, prefiero la calidad antes de la cantidad, por eso el comportamiento de tu novio no me parece tan anómalo, seguramente que el sábado por la noche sea cuando más relajado y descansado se encuentra. Aún así, siempre lo podéis hablar, aunque intentando no caer en la exigencia y el reproche.