Estoy alucinando con las respuestas de dentro del post y de fuera… Alguien cercano a mi ha vivido de esa forma tan «equitativa». Ella poniendolo todo, el poniendo «su parte» con hijos por medio. El tenía un negocio propio con ganancias descomunales, ella tuvo que hacer reducción de jornada para cuidar y él se podía permitir un montón de lujos y ella tenía problemas para comprarse unas bragas. Ella trabajaba con tesón hasta las 10 de la noche fuera y dentro de la casa, el podía llegar más tarde (por eso del negocio propio) y encontrárselo todo hecho. En este caso ella tiene estudios y una buena profesión que había cambiado por otra para poder cuidar a los niños. Ella no podía permitirse casi nada y el todo. Como es lógico a los diez años la relación se fue a la m…. Y el aún se pregunta el porque. Ella ahora es libre, los niños están en custodia compartida y ella ha podido a volver a ejercer su profesión, no va muy bollante económicamente pero tampoco se siente criada de nadie y si que tiene para comprarse algunos caprichos y desde luego que cubre sus necesidades básicas. Lo que quiero decir es que la mayoría de los casos las mujeres lo tenemos peor y más cuando la pareja se amplía con los hijos. De ahí que yo piense que mis abuelas lo tenían mejor y mucho más mi madre que era quien administraba la economía familiar en casa donde no había cuentas separadas y en la mía tampoco las hay y eso que mi compañero no es el padre biológico de mis hijos. Fue así (con la unión de todos los medios: personales y económicos) como las familias emigrantes crearon un patrimonio: con el trabajo y la aportación de cada uno de sus miembros. Ahora lo que prima es el egoísmo y da igual que tu pareja viva a lo pobre mientras el otro le pasa sus caprichos por el morro. Para mí eso no es amor, ni lealtad, ni cariño. Pero bueno la mayoría os tragais la pastillita y tan felices…Si estás sintiendo que lo que vives es injusto ahí no es.