Yo fui una niña feliz sin creer en Reyes Magos ni Papá Noel, y ya como madre tampoco he alimentado esa fantasía, así que igual no entiendo mucho pero aparte de lo que implica todo ese invento ya me parece demasiado que, cuando los niños lo descubren, os adultos se empeñen en mentirle más y más con historias ya hasta pensadas y elaboradas… no sé qué ganais con esto.