Puedes apoyale en su fe, y comentarle que cada fe tiene diferentes dogmas, que investigue sobre otros dogmas y que tiene todo el derecho moral de elegir el que mejor se sienta y el que mejor se adapte a su vida. Que la fe no es para vivir angustiado si no para encontrar consuelo. Hablad de religión, sobre todo si tú no perteneces a su congregación que podrás entender más cosas suyas y podrás también darle otro punto de vista.