Es que de Ucrania ha venido gente normal y gente que se cree con derecho a todo. Un amigo de mi hermano ha tenido un problema parecido. Abuela, madre e hija «exigiendo» que las apuntaran a las mismas extraescolares a las que iban los de la familia de acogida, también a sus salidas de ocio…y con la misma cantinela «es que nosotras en Ucrania teníamos mucho dinero».
Menuda gentuza aprovechada que ni con una guerra de por medio cambia el chip.