Tóxico (por no decir maltratador) de manual. HUYE porque tú no estás haciendo nada malo y él, como mínimo tienes que reconocer, que es un PESADO con algo que ni siquiera es de su incumbencia.
“Amor de tu vida”, dice el gilipollas. Sus ganas!
Quiérete mucho y que nadie te pisotee.