Para añadir un poco de variedad a los comentarios ya existentes te digo que te entiendo mucho y en este caso yo soy la hija.
Mi madre jubilada por incapacidad, muy dependiente de mí, hija única y muy poco ocupada. El problema con las hijAs y además únicas es que nos infantilizan. Con esta excusa de la protección damos demasiado poder a los padres y con 30 años ya que tenemos nos (les) damos el derecho a que nos quieran organizar la vida y nos metan caña a más no poder. Y ya no son edades. Pero ellos no van a romper esa cuerda, los padres no hacen eso. Lo tienen que hacer las hijas. Y tu chica tiene que empezar a establecer prioridades en cuanto a salud mental y relaciones. Porque a veces damos mucho poder a otras personas y creemos que ha de ser así, como una regla no escrita en las estrellas.
Respecto a ti, no tienes porqué ir. Aunque vivas con ella, aunque te quedes en casa y ellos lo sepan. Tú tienes tu vida. Por parte de ella, entiendo que sufras, pero como dicen aquí arriba, es un trabajo que ha de hacer ella. Quizás si empiezas a faltar ella comience a ver las cosas de otro modo.
Yo por mi parte llevo un par de meses sin hablar con mi madre. He intentado hacerle entender a lo largo de estos años que ya soy mayor y sí, puedo cometer errores, pero eso no es razón para que te quieran organizar la vida y te exijan cosas como cuando eras una cría. Pero no hay más ciego que el que no quiere ver. Y este es su caso. Así que ánimo a los dos y si le sirve, enséñale este comentario.