En la clase de mi hija son 13 niños, tienen 7 años y mi hija y otro niño tienen TEA. Pues adivina quiénes suelen ser los no invitados. Y yo me entero porque los niños hablan en la fila. Después se nos llena la boca de tolerancia e inclusión. No me meto en clases de 25 o 30 niños pero así vamos, vaya…