Te voy a contar algo que espero que te sirva.
Fui mamá muy joven, yo no quería bautizarla, pero su padre sí y al final acepté porque tampoco era algo tan malo.
Yo no tenía dinero para hacer un bautizo, pero la familia de él sí, tienen mucho dinero y su madre y un tío de él se ofrecieron a pagar el bautizo…
Pues yo terminé siendo un monigote que lo único que decidí fue como iba vestida yo y cómo iba vestida mi hija (y porque ahí no deje opinar a nadie).
Acepté que si ellos pagaban ellos mandaban, ni siquiera intenté dar mi opinión porque creía que no tenía derecho y ellos tampoco me preguntaron nunca (y ojo me llevaba bien con su familia y me sigo llevando bien).
Pero no, la cosa no es así, si tú te ofreces a pagarme algo es para que sea a mi gusto, tú me dices cuánto quieres gastar y yo elijo en base a eso, lo demás es mangonear.
Efectivamente es un regalo envenenado.
Yo era muy joven e ingenua y me dejé llevar, con los años (mi hija tiene casi 16) he aprendido que ese tipo de regalo siempre sale demasiado caro y no merece la pena porque al final tienes la sensación de que son otros los que controlan tu vida y la de tu bebé.
Depende de la relación que tengas con ella, pero yo lo veo claro, o se lo intentas explicar o con buenas palabras le dices: no gracias, yo pago la habitación.
De lo contrario es más que probable de que te arrepientas de pasar por el aro, y después de eso vendrán más cosas (incluso si no son con mala intención).
Espero que te ayude, mucha suerte y disfruta mucho de tu bebé cuando nazca!