Gracias, Mia. Eso mismo pienso yo, que si uno quiere ser infiel ya encontrará la ocasión como sea, no va a estar uno de vigilante por si acaso, ¡qué aburrimiento! Por eso me cuesta entender que sea un problema que alguien puede llegar a querer algo conmigo (si se diera el caso), como si yo no tuviera dos dedos de frente. Abrazo.