Coincido con todas las cosas que te comentan, el cerebro de las víctimas hace cosas muy extrañas para lidiar con los traumas y las situaciones violentas y no es raro que las víctimas parezcan alegres o complacidas, o bien porque han normalizado algo que no lo es, por miedo a ser juzgadas o porque no son capaces de afrontar los abusos. Apoya a tu amiga y haz un esfuerzo por comprenderla porque te necesita.
Un abrazo