A mí me da que esto es un invento más de tantos.
En primer lugar, si eso hubiera pasado tu amiga no estaría estafando a nadie. No es ético y los del bar es lógico que no acepten que se consuma alcohol traído de fuera, pero esa picardía se ha hecho toda la vida y no es el delito del que tú acusas.
En segundo lugar, es bastante difícil de creer que hayan preferido perder a un grupo de clientas que sí estaban bebiendo copas por una sola que hacía el truquito de la petaca.
Por último, más increíble aún que las formas de echaros incluyan insultos hacia ti que estabas pagando cubatas, más aún si como dices esto era en un pueblo donde os conocéis todos.