Yo tengo dos hijos y lo que hice yo en ambos embarazos fue hacer mi propia lista a papel y boli de lo que me hacía falta, y fui preguntando quién podía prestar/donar/vender de segunda mano lo más grande. Del resto, de la gente que me preguntaba qué quería le iba diciendo cosas de la lista. Por ejemplo, peleles, lotes de higiene, jabón de la ropa, muselinas, pañales… Cosas asequibles que mi entorno pudiera asumir. La cuna fue donada por unos amigos, Moisés prestado, y el carrito lo compré yo pero desde luego no costó mil euros. Por eso no entiendo que quieras imponer a la gente que desembolsen un cantidad de dinero nada desdeñable. Te recuerdo que la mitad de las cosas en unos meses se le quedarán pequeñas y no las usará, y de nada te vale tener un flamante carrito para después tener que comprar en un año uno de bastón por 50 euros porque es más cómodo de llevar…
Tenerlo todo nuevo y de precio desorbitado es un gasto absurdo a no ser que salga de tu propio bolsillo por capricho. Por experiencia te digo que no vale la pena