Más que el hecho de haberles contado la realidad a los de la clase, es el haber insultado a los padres de las demás llamándoles «mentirosos», porque sí, es una mentira y un engaño, pero no se hacen a mala fe sino todo lo contrario.
Y, luego, cómo se comportó la otra madre al decírselo. Yo también les haría la cruz.
A mí me lo contó mi mejor amiga a la misma edad, pero en ningún momento dijo que nuestros padres nos hubieran estado engañando y mintiendo, así, a las malas. No provocó que yo me enfadase con mis padres ni mucho menos.
En fin, autora: paciencia, porque esa gente, como dices, se creen superiores moralmente y piensan que todos deberían ser como ellos, y van a seguir predicando su «religión». Intenta que tu hija no se junte mucho con esa niña, o en un par de años llegará llamándoos «asesinos» por comeros un filete.
Ánimo.