Entiendo el cabreo que os lleva a decir «directamente a Dirección», pero hay que intentar hacer las cosas bien y seguir los cauces establecidos. Primero intenta hablar con ella y que te dé una explicación. Dile con buenas formas cómo os ha hecho sentir esto y por qué piensas que está mal, quizá de esta manera ella reflexione sola, os pida disculpas y pueda empezar a tratar el tema de la alimentación de una manera más positiva.
Si esto no da resultado, entonces a Dirección, pero ir de primeras a quejarte va a hacer que ella se ponga a la defensiva y las cosas se compliquen más (recuerda que a tu hija le quedan mínimo 6 meses de verla todos los días). Se cazan más moscas con miel que con vinagre, aunque las tripas nos pidan hacer otra cosa. Ánimo.