Yo estoy de acuerdo con Jud. Dices que tu hija es madura y que habláis y consensuáis las cosas. Entonces, ¿por qué mentirle? Que sea su padre el que le explique que no la quiere tener en casa, y a partir de ahí podéis decidir y argumentar con las opciones reales que hay, porque la que ella sugiere no es una de esas opciones y tiene derecho a saberlo.