Toda la vida llamándome fea y gorda, a la que no querían ver ni en puntura, eso me duró más o menos hasta la universidad, allí no sé si fue por cambiar de forma de vertio o qué, pero el discurso empezó a ser diferente, hasta pasar de adefesio a guapa, y la verdad es que es una soberana mierda eso, porque me digan lo que me digan, tengo demasiado interiorizado que soy la fea de todos, invluso llamándome guapa, incluso viéndome preciosa en el espejo SIEMPRE tengo ese run run interiorizado de yo=ser horrible. Y, la verdad, es una mierda.