Ana, guapa, ¿Tú estabas en la conversación con nosotras para saber con certeza si ella me pidió mi opinión o no? Pues entonces cállate, ya lo siento si me pongo así de borde porque tú también me has venido con soberbia. Sé muy bien la vida que tiene mi amiga y no es nada de lo que tú dices, y cuando una ya está hasta el tope, dices lo que piensas, ¿o una amiga sólo te dice lo guapa que estás y lo maravilloso que lo haces y la aplaudes? No, ¿verdad? Entonces no entiendo ese comentario tuyo dejándome a mí como «enemiga».
Igualmente gracias por tu comentario, pero más no puedo decirte.