Si no me importara lo más mínimo dejaría que se diese la hostia, la diría cosas sin coherencia y hala, ¿pa qué están los consejos de los amigos si no piensan como tú? De verdad ojalá no tengas amigos que necesiten ayuda o un consejo para no cagarla porque contigo espero que no cuenten, si no, te conviertes en su enemiga. ¿O tus padres nunca te castigaron ni te regañaron cuando eras pequeña? Claro que si lo hubieran hecho, les habrías tachado de malos padres. Así de estúpida has sonado, hija mía