Opino como P, tuviste una relación bonita con él, pero lo has idealizado. Si hubiese sido perfecta, nunca hubieseis terminado, pero aún así, comparas las mariposas que vienen por la novedad de la situación con una estabilidad de años con tu marido… es como comparar un limón a un tomate. Al principio todo es maravilloso, pero la complicidad, la confianza y el amor no hay mariposas que lo superen. Al fin y al cabo, las mariposas también acaban desapareciendo sea con quien sea.
Creo que deberías romper la rutina aprovechando las navidades y hacer algo especial con tu marido.