¿Quién se casa?¿Ellos o tu?¿Quién paga?¿Ellos o tu?… pues ya está, el próximo que te diga algo, le dices «a mi me gusta así, y al que no le parezca bien que no venga» o «si me lo pagas tú, estoy dispuesta a cambiar de idea». La cara no la cambiarán, pero ya no te volverán a soltar ni mu.