Le paraste los pies, pero resulta evidente que la atracción entre vosotros sigue latente, y que os han bastado unas copas y estar un rato a solas para retomar el tonteo y estar a punto de liaros. Encima, dices que no paras de pensar en lo que te hizo sentir ese beso. No hay que ser adivina para saber que, en cuanto se os presente otra ocasión, la cosa no acabará en un beso, así que , si, deberías contárselo a tu novio, pero ni le ocultes quién es él, ni lo disfraces de «un simple beso producto de unas copas», sólo para tranquilizar tu conciencia. Cuéntale la verdad completa, que os gustásteis desde que os conocísteis, y que si no llegásteis a más entonces, fue porque tú no quisiste romper una relación en la que te sentías cómoda, para apostar por él.Tiene derecho a saber que su novia tiene sentimientos hacia otra persona -y a saber quién es, por supuesto- y tu amiga, lo mismo.