Juajuajua… Hay que ver la de golpes de pecho que te das, y lo orgullosa que eres, para haber seguido el caminito por el que te obligaron a ir tus padres… a lo mejor tú sola no te verías como te ves. Un poquito de humildad, anda, que no eres ejemplo de independencia ni de nada; y a las que llaman «perdedora» y «tóxica» a la amiga, que se miren al espejo.