Yo lo que haría es dar las gracias, ponérmelo un día que vaya a verla y al carajo. No es un regalazo carísimo, es un detalle que ha tenido contigo, la mayoría de veces estas cosas son algo así como un «me he acordado de ti» sin más, igual que cuando me traes un llavero de recuerdo de tu viaje a Cuenca y lo meto en el cajón con los otros ochocientos que tengo. Un gracias es suficiente, ya que ha querido ser educada contigo. Sin más dramas.