En primer lugar, dejemos de usar «narcisista» para describir a cualquier persona que tenga un comportamiento que no me gusta.
Y, respecto a tu post… Pues, diré lo que digo siempre. El post es como la mayoría «él hizo, él dijo, él piensa, él hace…». Muy bien, ¿y tú? Él es como es. Y, TÚ, tú tienes que decidir si con su forma de ser tú estás bien o no. Has escrito «no me merezco esto, sinceramente». Que sería el colofón que podríamos traducir como «ÉL NO DEBERÍA HACER LO QUE ESTÁ HACIENDO». Pues, la cosa es… Sí, seguramente no te merezcas eso. Pero, NO TIENES NINGÚN PODER SOBRE CÓMO ACTÚA OTRA PERSONA. ¿Sabes dónde está tu poder? En decidir si aceptas lo que te da el otro o no. Al final, quien realmente decide si se merece eso o no, ERES TÚ, aceptándolo o no.
¿No te gusta cómo actúa él? Muy bien. Reflexiona, piensa y escribe qué es lo que quieres tú en una relación. Habla con él. Desde TI. Desde lo que quieres TÚ y necesitas TÚ para estar bien (no desde lo que él hace o no mal, lo que debería hacer o no…). Si la cosa no cambia, y tú DECIDES quedarte con él, estarás aceptando el trato que te dé, y estarás consintiendo ese trato. Estarás diciendo «me merezco que me trate así».
Puede sonar duro, pero es todo lo contrario. Si aceptamos NUESTRA RESPONSABILIDAD en lo que nos ocurre en las relaciones (no sólo hay un otro que se porta bien o mal, también estamos nosotros aceptando o no eso), nos ESTAMOS EMPODERANDO. Estamos cogiendo el poder de tener lo que nos merecemos. ¿Cómo? No quedándonos donde no lo hacen. Estar con alguien que te trate como te mereces, no ocurre porque «es lo justo» o «porque te lo merezcas» (aunque sea verdad), ocurrirá porque TÚ no te conformes con menos.