Pues, aunque nos cuesta mucho admitirlo, no es solo una cuestión de superficialidad o de gustos; es un estereotipo más que hemos aceptado. Si cambias altura por peso o por color de piel, los comentarios serían muy diferentes y entenderíamos la discriminación. Igual que si fuese al revés y a tu chico no le gustases por ser más alta que él. En ese caso veríamos claramente el machismo y los estereotipos que nos hemos tragado sin darnos cuenta para conformar nuestros “gustos”. Y hablo desde la experiencia personal, por haber tenido ésas y otras barreras a la hora de darle una oportunidad a quien me gustaba.