Tú en ese momento ya hiciste un buen paso: decirle que como vuelva a decir que el niño es suyo no lo volverá a ver. Y parece que tu pareja también le ha llamado la atención alguna vez con respecto al horario de visitas. No soy madre, pero no soporto a la gente así de irrespetuosa con algo tan especial y personal. Me puedo imaginar que estando casi a punto de dar a luz, tendrás las hormonas revolucionadas y es normal que te afecten más esos comentarios. En este caso, tienes que mantenerte en tu línea y seguir parándole los pies. Contestar con una bordería si hace falta, o apartarte si viene a tocarte la barriga. Y sobre todo, cuando des a luz, ni se os ocurra darle las llaves de casa, que si no no os la sacaréis de encima