Se nota que no has trabajado cara al público. Salpicas en la cara orina a una persona que está trabajando, llegas allí hecha un cuadro y te indignas sin tener razón. Pero muchacha, ya de qué te van a atender, si pa una cosa que tenías que hacer la has hecho mal.
Llevamos un tiempo en que nos pensamos que tenemos todos los derechos del mundo y que da igual si tenemos o no razón, que lo único importante es nuestro criterio, cero empatía y a exigir. Y no, no podemos estar derivando a eso, hay que tener educación y saber cuándo tenemos o no razón. Y tú por supuesto que no la tienes.
Date con un canto en los dientes de que en lugar de decirte que vuelvas otro día, no te liase un pollo.
SINVERGÜENZA!!