No es bueno, pero sí habitual y la forma común de socializar a esas edades. Tendrías que prestar atención a su conducta: si está siendo responsable con sus estudios y tareas, si tiene algún problema emocional y usa el alcohol para taparlo, si llega borracho a diario, si se mete en problemas, etc. Si no hay signos alarmantes, ten una conversación tranquila con él sobre los riesgos y cómo os afectó en la familia el alcoholismo de tu padre. No desde el reproche ni el alarmismo, seguro que tu hijo puede demostrarte su madurez si tiene la oportunidad. Siga yendo a botellones o no, esperemos que tenga una conducta más consciente y sino, tendrás que optar por controlar más la paga y sus salidas.